Científicos crean modelo experimental para probar cómo el coronavirus causa falla orgánica múltiple

Para conocer mejor cómo es que el coronavirus SARS-CoV2 ataca los diferentes órganos, un equipo de científicos ha creado un modelo experimental en ratones. Los estragos que el virus dejó en los múltiples sistemas del cuerpo del animal fueron recogidos en un estudio publicado en JCI Insight.

Por El Robot De Platón

Modelos en ratones

Si bien este es solo un modelo experimental (como otros previos), es un gran avance. El ratón nos brindará un sistema de prueba para explorar cómo el mortal patógeno se extiende más allá del sistema respiratorio.

Esa ha sido una limitación significativa para la investigación basada en animales sobre la progresión del virus. Mientras que las células de ratón contienen un análogo del receptor ACE2 que el SARS-CoV2 usa para unirse a las células humanas, el virus no parece adherirse a este análogo.

La ingeniería genética de ratones con la versión humana de ACE2 (llamada hACE2) proporciona una especie de solución. Sin embargo, hasta ahora, los científicos no habían logrado inducir la falla orgánica múltiple en ratones, lo que podría imitar la forma en que tienden a presentarse los casos humanos de infección extrapulmonar.

El déficit puede deberse a que estudios anteriores utilizaron la inoculación nasal en los roedores, infectando a los animales a través de la nariz. Desafortunadamente, esto no parece desarrollarse en infecciones de coronavirus multisistémicas en ratones.

El experimento

El nuevo estudio de la Universidad California Los Ángeles (UCLA) solucionó esto inyectando el virus en el torrente sanguíneo de los ratones modificados, en vez de inocularlo por la nariz. De esta manera podría alcanzar la hACE2 en el corazón y otros órganos vitales.

Ser capaz de estudiar la toxicidad inducida sistémicamente en ratones infectados con SARS-CoV2 podría ampliar significativamente nuestro conocimiento de las capacidades de ramificación del virus en casos humanos. Ese conocimiento es muy necesario.

La administración sistémica de la infección provocó resultados rápidos. En 7 días, los ratones infectados “demostraron una morbilidad profunda, una actividad severamente restringida y se encontraron acurrucados en la esquina de la jaula”. Por el contrario, en el grupo de control, los ratones permanecieron sanos.

En la misma cantidad de tiempo, los ratones infectados perdieron hasta aproximadamente el 25% de su peso corporal. Los ratones infectados también tenían bazos dañados, actividad cardíaca y presión arterial irregulares y niveles alterados de células inmunitarias. Todos síntomas que se asemejan a los casos humanos de COVID-19.

Cambios epigenéticos

Después de que los animales fueron sacrificados, el análisis de sus órganos reveló cambios en la expresión génica en múltiples tejidos, alterando los procesos celulares que generan energía en el cuerpo.

Además, los ratones infectados también presentaban numerosos signos de cambios epigenéticos, lo que podría explicar la expresión genética alterada evidente en múltiples órganos.

No se sabe con certeza, pero los impactos de esto podrían sentirse potencialmente mucho después de que el sistema inmunológico haya superado la infección. Además, hipotéticamente hablando, podría ser la base de los síntomas prolongados que experimentan los pacientes del llamado “síndrome de long-covid”.

Como suele ser el caso de cuando se experimentos con ratones, los resultados deben tomarse con cautela. Aunque los pequeños roedores son un buen modelo, no son humanos. En todo caso, el modelo experimental es útil para hacernos una idea.

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