Tradiciones que se resisten a ser olvidadas: fotoreportaje

Él es Ernesto “Naldo” Sagastizado, unionense que mantiene viva la tradición de las piscuchas, en sus manos sostiene un zope -o papelote como él les llama-

Además trae consigo los materiales para crear distintos tipos de piscuchas. Esta feliz de poder contarnos un poco de todo.

Rápidamente y con el apoyo de su esposa; compra papel y calienta el engrudo que le sirve transformar el papel chino, hilo de seda y varitas de palma en diferentes tipos de piscuchas.

Don Naldo tomando un poco de engrudo caliente. Aprovechó y mencionó que durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 elaborar piscuchas se volvió su pasatiempos.

Además, comentó que en ocasiones regala sus creaciones a los niños y niñas para que tengan buenos momentos de felicidad y diversión, con esto espera alegrarle la infancia a nuevas generaciones; algo que el no pudo tener; una buena infancia. Regarlas y verlas volar le hace feliz.

Ernesto coloca la estructura hecha con varas de palma untadas en engrudo sobre el papel y las asegura poniéndole pedacitos de teja encima, dice que aproximadamente hace 30 años aprendió a elaborarlas y que quien le enseñó fue alguien que participó en el conflicto armado

Terminó con la piscucha y ahora mostró como crearle la cola y demás adornos.

Zopes, papelotes y lunas hechas por Ernesto.

Pueden encontrar a don Naldo detrás del Complejo Educativo José Pantoja Hijo, entre la calle 7A poniente y la 44 Avenida norte, entre la estación de bomberos y el Centro de Alcance de la zona.

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